Miedos a distancia


A veces me pregunto si aún sigues siendo parte de mí, a veces trato de no pensar, de no responderme y olvidar tu ausencia. Creer, aunque suene un cuento de hadas, que todo esta bien, que nada ha cambiado y que sigues siendo mi complemento perfecto.
Hace algunas semanas era increíble como congeniábamos. El mundo virtual no era una barrera para nosotros, al punto de absorber al máximo sus ventajas. Nuestras conversaciones eran eternas, como si esas computadoras que nos separaban no existieran. Ahora lo odio, odio tener que hablar contigo por ese medio, odio darme cuenta de las cosas, odio saber que todo está acabando.
Me acostumbro a no tenerte, ya no extraño tus besos ni tus caricias, por qué sé que no estarán ahí. Ya no duele como antes, ya no importa.
Y aunque suene irónico, trato de estar ahí, de sorprenderte, de entenderte, de que me quieras, mas algo de mi, me dice que es en vano, que también te acostumbras a los cambios y que pronto tendré un reemplazo. Sé que no te gusta estar solo, sé que la historia se repetirá y pasaré a ser parte de tu pasado.
Pero seguiré intentando, seguiré creyendo, te seguirè amando hasta que no pueda más, hasta que nuestro presente termine y que yo muera con èl.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares