Sin tetas no hay marido




No es novedad que no tengo mucha autoestima. En realidad, quienes me conocen bien saben perfectamente de qué pie cojeo, pues aunque suelo hacerme la ruda, es muy fácil hacerme llorar sólo con una palabra.

Hace unos años, el amor trajo consigo la ilusión de una pasión y esa seguridad que me hacía tanta falta. Luego de pasarme la adolescencia acomplejada por mi cuerpo, en realidad por la falta de este, había descubierto que yo podía ser tan sensual como quisiera. Pensaba, tontamente, que no necesitaba de un cuerpo de vedette para despertar en un hombre locura desenfrenada, pensaba que mi actitud "sexy" era suficiente. Hoy me di cuenta que, para variar, me equivocaba.

He vuelto ha pisar tierra, a recordar lo mal que se me ve desnuda y lo poco atractiva que puedo ser. Es obvio que nunca podré tomarme fotos provocativas porque mi figura no resulta excitante ni para un necrofílico. Nunca seré una Suicide Girl y mucho menos soñar con una noche de pole dance o hilo dental, eso es para mujeres y no para cuerpos amorfos poco femeninos.

Gracias por recordarme que en ese sentido tampoco puedo ser suficiente ¿Algún día lo seré para alguien?



Comentarios

Entradas populares