Diecisiete


Ahora entiendo porque te creí tan fácil, de pronto todo tiene sentido. He vuelto a ser aquella muchacha ingenua que escuchaba hipnotizada cada una de tus palabras, que rogaba y deseaba con toda su alma que ese discurso cursi sea verdad. De pronto vuelvo a tener diecisiete años y quiero volver a escucharte reencarnado en alguien más. No importa que tan patético suene sé que muy dentro de mi añoro sentirme así, extraño creer la hermosura que provenía de tus labios y sentirme tan querida y necesitada como nunca me sentí.
Era tan sencillo para ti llenarme de adjetivos y palabras bonitas que no importaba ni lo prohibido que fuera verte, ni el precio que pedias ¿Alguna vez me arrepentí? Supongo que sí. Pero unos cuantos segundos de felicidad bastaban para aliviar la culpa.
Los años han pasado y a pesar de tener a alguien a mi lado no puedo evitar sentirme sola. Es esa sensación la que me recuerda a esa niña carente de afecto, que rogaba por una caricia y que podía hacer cualquier locura por un poco de atención.

Comentarios

  1. Una vez viendo una exposición en el museo me di cuenta que toda mi vida había considerado al amor de una manera muy estereotipada, me golpeo fuerte como cuando algo te cachetea el ser. Me di cuenta que no era feliz, no debía seguir algo que me iba a condenar de por vida y a mi pareja igual. Termine con mi pareja, ella al principio no lo entendió. Luego nos dimos cuenta que fue lo mejor.
    A veces nos sentimos en la necesidad de continuar algo que empezó por lo bello que fue el recorrido, pero no siempre se debe seguir un camino cuando ya uno no entiende porque se sigue caminando. O al menos eso pienso yo.
    Disculpa si te molesto el comentario, espero haberte dado un punto de vista diferente.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares